¿Cómo te metes en mi pensamiento oblicuo, siendo tan duro y recto? Por la tarde pensé en algunas caricias que, cómo dice el Joan Sebastian (o Juan Sebastián, como dices tú), quedaron tatuadas en mi cuerpo, aglutinadas como acné, una sobre otra como las cobijas de tu cama, palpitantes como un rostro encolerizado al punto de los golpes; arrodillada, me dejaste, somnolienta, entre los murmullos arrabaleros del domingo en la Victorio.
Estuve soñando, lo confieso, con tus labios, los ojos con que me miras últimamente, tan honestos, crujen en mis oídos como un mal cardíaco, rosando están el espíritu que me resta de haber vivido tanto en tan pocos años, me rozas el cabello con tu pureza varonil, y se me humedece el cuello, los ojos, la garganta, los labios, los labios.
Sentir que el mundo abraza con maternidad nuestros huesos, me arrebata escalofríos, todo esto, ignorando el existencialismo sartreano, es tan real, que lo siento concretizar mi alma en cada uno de tus besos, la aterrizo en tu espalda cuando duermes, o la dejo bajar por cada uno de tus bellos del pecho. ¡Qué historia, amigo fiel, qué historia tenemos! Primero la lucha, luchamos, lucharemos, y entre uno y otro tiempo, ya te quiero, ya sentí la gloria de amarte sin veneno y con veneno, en tu mano yo deposito mi seno izquierdo, en tu mano grande, áspera y viva, delineada de mitos y destinos, yo deposito mi seno, erizando mi pezón marrón, en tu centro, para darte mi corazón y lo juegues en tus dedos como juegas de repente con mi cuerpo, y me hagas un orgasmo, en esto que se une a tu mirada cristalina que recuerdo, la que me corta el pecho, mi amor, esa mirada con la que últimamente me miras, que me ha robado el aliento.

Es un honor ser uno de los temas de tus composiciones Kiixy
ResponderEliminarLa magia de tus palabras entra directo en mi corazon abierto
n_n
:*