esas caricias del silencio,
controlando los lugares fríos,
cordilleras humanas posadas en un suelo lejos,
tu repitiendote sin ningún espejo,
en mi cabeza
en mi, en mi cabeza...
esos labios rosas convinándose con salivas no sanas
no suaves y nunca bellas,
por ningún motivo que te merezcas.
yo tampoco te merezco...
por eso deves estar a parte, sin nadie, nadie deve tocarte!
sólo la naturaleza, el viento, el frío, los cerros, la tierra y el agua
que escurre mientras te bañas, frutas cortadas de la mano misma que es la tuya,
que te toque el sueño y las estrellas,
las caricias de las aves mientras vuelan,
el sol de una tarde como esta,
y que por fin mueras
donde mueren las hojas que caen y se rompen.
jueves, 23 de diciembre de 2010
martes, 14 de diciembre de 2010
se escriben las casas comprimendo los colores y contando las ventanas,
se abren las puertas un día a la semana, para no salir.
se hace de cenar una hora antes de que llegue del trabajo,
el objeto es mantenerse agusto,
si no hay mucho que pensar y nada que decir
o al revés.
es de día cuando se es de día, y no puede ser al revés.
no hablando de surrealismo.
por eso hay que servir el té a las tres,
hay que sentir como baja por la garganta un trago de caliente,
líquido que baja por la traquea agarrandose de la voz.
para no poder decir nada mientras se toma,
y sólo nos quede mirarnos a los ojos,
y sonreir.
se abren las puertas un día a la semana, para no salir.
se hace de cenar una hora antes de que llegue del trabajo,
el objeto es mantenerse agusto,
si no hay mucho que pensar y nada que decir
o al revés.
es de día cuando se es de día, y no puede ser al revés.
no hablando de surrealismo.
por eso hay que servir el té a las tres,
hay que sentir como baja por la garganta un trago de caliente,
líquido que baja por la traquea agarrandose de la voz.
para no poder decir nada mientras se toma,
y sólo nos quede mirarnos a los ojos,
y sonreir.
diciembre 1
los olores que caen de las noches resagadas
se van congelando con el frío de diciembre,
vacíos lánguidos se convierten en prendas tiradas en el piso,
los abrigos son los dientes que hacen falta
en las sonrisas de mis viejos.
porque amanesco derramada en el solsticio no de junio,
la pijama no me abriga de la corriente helada que se quedó impresa en mi cama
durante una noche tan larga cómo noche de polos,
y recuerdo queriendo acompañar a mi garganta,
dulce ponche, fruta almibar, humo vida
vapor al pecho.
y puedo entonces, dar el brinco, mojar el cuerpo,
armar atuendo: salir corriendo...
paso la saliba tibia...
olvidé servirme ponche.
se van congelando con el frío de diciembre,
vacíos lánguidos se convierten en prendas tiradas en el piso,
los abrigos son los dientes que hacen falta
en las sonrisas de mis viejos.
porque amanesco derramada en el solsticio no de junio,
la pijama no me abriga de la corriente helada que se quedó impresa en mi cama
durante una noche tan larga cómo noche de polos,
y recuerdo queriendo acompañar a mi garganta,
dulce ponche, fruta almibar, humo vida
vapor al pecho.
y puedo entonces, dar el brinco, mojar el cuerpo,
armar atuendo: salir corriendo...
paso la saliba tibia...
olvidé servirme ponche.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
vuelo hoy por ensima de tus bellos,
caigo con un pasmo afrodisiaco por las comisuras de la axila,
nada cuesta más trabajo que saberte de sobra,
saber que parte puedo,
que parte arde.
es cómo la infinidad de los miedos en la cabeza,
orinar a cinco pasos de tus pasos,
humedecerte los dedos que van descalzos y frios,
cómo derramar té que hierve al suelo de invierno,
vapor y textura tibia...y un aroma que sube como viento
moviendo los poros de tu pecho.
y saber que sabes
que muy bien cabes
muy cerquita del ojo de agua,
del muzgo y el olor a montaña.
caigo con un pasmo afrodisiaco por las comisuras de la axila,
nada cuesta más trabajo que saberte de sobra,
saber que parte puedo,
que parte arde.
es cómo la infinidad de los miedos en la cabeza,
orinar a cinco pasos de tus pasos,
humedecerte los dedos que van descalzos y frios,
cómo derramar té que hierve al suelo de invierno,
vapor y textura tibia...y un aroma que sube como viento
moviendo los poros de tu pecho.
y saber que sabes
que muy bien cabes
muy cerquita del ojo de agua,
del muzgo y el olor a montaña.
miércoles, 14 de julio de 2010
lugares, lugares arrazantes que se enredan y voltean como ojos de una vista en escalera de espiral! lugares! lugares esos, los que habitas, los que vienen, los que van... los que nunca se mueven, en tus pasos, en los míos, fuera del sitio en el que hay, en donde está todo, en el vacío... lugares fétidos y corrompidos, aromáticos de flores y bullicio... no sabemos a ciencia cierta lo que son tus ojos en tu casa, ni lo que significan mis manos en tu cuerpo... no amor no se sabe...
sólo son los lugares que transformo en tu nombre y tu aliento.
sólo son los lugares que transformo en tu nombre y tu aliento.
Publicado por
la maga
en
21:57
Etiquetas:
lamagaboot
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