esas caricias del silencio,
controlando los lugares fríos,
cordilleras humanas posadas en un suelo lejos,
tu repitiendote sin ningún espejo,
en mi cabeza
en mi, en mi cabeza...
esos labios rosas convinándose con salivas no sanas
no suaves y nunca bellas,
por ningún motivo que te merezcas.
yo tampoco te merezco...
por eso deves estar a parte, sin nadie, nadie deve tocarte!
sólo la naturaleza, el viento, el frío, los cerros, la tierra y el agua
que escurre mientras te bañas, frutas cortadas de la mano misma que es la tuya,
que te toque el sueño y las estrellas,
las caricias de las aves mientras vuelan,
el sol de una tarde como esta,
y que por fin mueras
donde mueren las hojas que caen y se rompen.
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