domingo, 20 de mayo de 2012
Estuve soñando, lo confieso, con tus labios, los ojos con que me miras últimamente, tan honestos, crujen en mis oídos como un mal cardíaco, rosando están el espíritu que me resta de haber vivido tanto en tan pocos años, me rozas el cabello con tu pureza varonil, y se me humedece el cuello, los ojos, la garganta, los labios, los labios.
Sentir que el mundo abraza con maternidad nuestros huesos, me arrebata escalofríos, todo esto, ignorando el existencialismo sartreano, es tan real, que lo siento concretizar mi alma en cada uno de tus besos, la aterrizo en tu espalda cuando duermes, o la dejo bajar por cada uno de tus bellos del pecho. ¡Qué historia, amigo fiel, qué historia tenemos! Primero la lucha, luchamos, lucharemos, y entre uno y otro tiempo, ya te quiero, ya sentí la gloria de amarte sin veneno y con veneno, en tu mano yo deposito mi seno izquierdo, en tu mano grande, áspera y viva, delineada de mitos y destinos, yo deposito mi seno, erizando mi pezón marrón, en tu centro, para darte mi corazón y lo juegues en tus dedos como juegas de repente con mi cuerpo, y me hagas un orgasmo, en esto que se une a tu mirada cristalina que recuerdo, la que me corta el pecho, mi amor, esa mirada con la que últimamente me miras, que me ha robado el aliento.
sábado, 5 de mayo de 2012
y después dar bienvenida ;
dejar ir el viento que,
caballeroso,
me acaricia;
aspirarlo y... exhalarlo,
ver el agua correr sobre mis pies
trenzándose hacia el futuro,
y dejarla ir sin nostalgia,
sin pensar que no volverá
la misma trenza
a sumergirme los pies.
Sentir a mi abuelita
cortando el chile,
picando el tomate,
riendo chimuela,
correr con su bolso
hacia la puerta,
dejarla ir,
dejar que se vaya
casa afuera
y no querer retenerla
con una taza de café,
no gritarle si tiene sus llaves
o sus panes
para hacerla revisar su bolsa
antes de partir.
No le gritaré a mi hermano
que venga,
que se tome un licuado conmigo,
no lo despertaré
mientras tenga sueño,
no desearé abrazarlo
todo el día,
no callaré cuando diga
que no va a donde iba
por quedarse conmigo,
dejarlo ir,
a mi madre cada viernes
cuando toma sus maletas
y atraviesa santa fe
camino a Román,
rumbo su casa, hacia el amor,
no desearé que esté conmigo
por las noches
y no pensaré en irme a tu cama,
agarraré mis cobijas con fuerza
y me aferraré a su olor
a la capa que divide a mi cuerpo
de la noche solitaria,
de las risas de los vecinos,
del techo con arañas...
No te pediré que me invites a cenar,
a salir,
no te pediré conversar,
y después de una noche,
no te invitaré a ir por el desayuno ,
no amor, no,
te dejaré ir.
No me quedaré viendo televisión
en casa de los amigos,
hermanos míos,
no aceptaré el té después de la comida,
no usaré su baño
más de cuatro veces
durante una visita,
no aceptaré la cama cálida del
"ya es noche, niña"
no manos míos, me iré temprano
pensando en volver.
Me despediré
los dejaré ir,
dejaré ir para poder recibirlos,
darles la bienvenida, y vivir.
domingo, 8 de abril de 2012
te hace sentir más estúpido y más libre,
yo los alzaré y encima gritaré
hasta los límites en que la garganta
comience la carraspera agónica
y mi tos de fumadora cataflán
me reviente los pulmones,
entonces si,
ya con los ojos cristalinos y rojos
de sacar al demonio por la boca,
volveré a alzar las manos
como el que retoma una partida o una juerga,
cuándo interrumpido por la orina se levanta
y regresa altivo y rebosante,
Así me alzaré al cielo otra vez,
y esta vez sólo diré tu nombre
viernes, 16 de septiembre de 2011
Así ama el poeta, el que en malas mañas cae por el mundo con sus sentimientos incontenibles, desparramándose entre la gente y el mundo,entre las calles azúles de tan libre caída, donde contengo mi llanto amargo e insoportable en la garganta, pesimista... y no gritar lo mucho que te amo, por no enterarme e irme calle abajo; esta calidad de insoportable de no saber qué es amarte y sumarme a un duelo absurdo de no estar contigo.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Este sentimiento de que me he perdido
en las calles de san Victorio y Teponaxtle,
esa ida y vuelta por el mundo me ha robado
aquella risa y esos juglares de rocío,
con los que amanecía desnuda de mi pecho
e inocente del oído,
eh subido por las veredas más cortantes del silencio
y me he raspado en los barrancos que he caído,
a llovido entre la tierra que he pisado,
mientras el lodo a manchado mis talones
he parido el rostro del amado,
ha muerto entre mis brazos
mal logrado,
he vuelto a concebir amor en lo oscurito,
y así como he sudado he llorado por el camino,
he tenido tanto miedo por las noches,
que me he arrodillado ante los hombres y las mujeres,
esperando que por humilde yo me salve
del castigo del prejuicio y del causal efecto de mi carne,
y después de tanta caminata,
he contaminado la pureza de mis palabras,
que ya no escribo como en la secundaria,
con ese olor a nuevo y valiente,
sino con remordimiento de puta entre la gente,
de agrado o desagrado al gusto del oyente,
por cobarde y distraída,
no importa la causa
mi poesía está jodida,
por eso hoy intento de nuevo lo hermoso,
y obtengo la caída.
sábado, 16 de julio de 2011
yo no soy el guía gentilicio
de tus pasos inexpertos o errantes,
porque soy vagabunda y pedestre,
como todos los que amamos,
los que gritamos y volvemos a casa
cansados de estar vivos.
yo no soy más que la mano
que coincide con tus horas
el beso que calienta tu boca,
y me aprieto contra tu pecho
cuando veo que tus pasos se van
por otro rumbo y no conmigo,
pero yo no puedo cruzar el límite
que separa a tus botas de tus pies,
de tus pasos y tu huella,
tan sólo puedo decirte de pronto,
que me marcho a a otros vientos
que despeinen mi cabello.
jueves, 14 de julio de 2011
Dame lucha, dame hambre!
Mírame a los ojos, ten mis manos,
Llora conmigo y ríete de mi…
Dame lucha,
Alimenta mi desdicha y písame
Quiero despertar,
Quiero volver,
Estar de pie.
Sonreír sin reflejarme en mi cabeza,
Ni en el coche, ni el espejo de mi abuela,
Estar ausente y contigo,
Como un fantasma sin conciencia,
quiero...
Estar viviendo contigo,
Cada minuto volar de estar sintiendo,
De estar de espaldas al precipicio,
Y reír de no saber nada,
De no caer ni con el pensamiento…
jueves, 23 de diciembre de 2010
controlando los lugares fríos,
cordilleras humanas posadas en un suelo lejos,
tu repitiendote sin ningún espejo,
en mi cabeza
en mi, en mi cabeza...
esos labios rosas convinándose con salivas no sanas
no suaves y nunca bellas,
por ningún motivo que te merezcas.
yo tampoco te merezco...
por eso deves estar a parte, sin nadie, nadie deve tocarte!
sólo la naturaleza, el viento, el frío, los cerros, la tierra y el agua
que escurre mientras te bañas, frutas cortadas de la mano misma que es la tuya,
que te toque el sueño y las estrellas,
las caricias de las aves mientras vuelan,
el sol de una tarde como esta,
y que por fin mueras
donde mueren las hojas que caen y se rompen.
martes, 14 de diciembre de 2010
se abren las puertas un día a la semana, para no salir.
se hace de cenar una hora antes de que llegue del trabajo,
el objeto es mantenerse agusto,
si no hay mucho que pensar y nada que decir
o al revés.
es de día cuando se es de día, y no puede ser al revés.
no hablando de surrealismo.
por eso hay que servir el té a las tres,
hay que sentir como baja por la garganta un trago de caliente,
líquido que baja por la traquea agarrandose de la voz.
para no poder decir nada mientras se toma,
y sólo nos quede mirarnos a los ojos,
y sonreir.
diciembre 1
se van congelando con el frío de diciembre,
vacíos lánguidos se convierten en prendas tiradas en el piso,
los abrigos son los dientes que hacen falta
en las sonrisas de mis viejos.
porque amanesco derramada en el solsticio no de junio,
la pijama no me abriga de la corriente helada que se quedó impresa en mi cama
durante una noche tan larga cómo noche de polos,
y recuerdo queriendo acompañar a mi garganta,
dulce ponche, fruta almibar, humo vida
vapor al pecho.
y puedo entonces, dar el brinco, mojar el cuerpo,
armar atuendo: salir corriendo...
paso la saliba tibia...
olvidé servirme ponche.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
caigo con un pasmo afrodisiaco por las comisuras de la axila,
nada cuesta más trabajo que saberte de sobra,
saber que parte puedo,
que parte arde.
es cómo la infinidad de los miedos en la cabeza,
orinar a cinco pasos de tus pasos,
humedecerte los dedos que van descalzos y frios,
cómo derramar té que hierve al suelo de invierno,
vapor y textura tibia...y un aroma que sube como viento
moviendo los poros de tu pecho.
y saber que sabes
que muy bien cabes
muy cerquita del ojo de agua,
del muzgo y el olor a montaña.
miércoles, 14 de julio de 2010
sólo son los lugares que transformo en tu nombre y tu aliento.

